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01 de Octubre de 2014, 08:16:26
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| | |-+  Resident Evil: A New Sun
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Autor Tema: Resident Evil: A New Sun  (Leído 706 veces)
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Dr Salvador

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« en: 12 de Noviembre de 2011, 05:44:40 »

Nota preliminar: Inicio esta fic esperando que les guste, se que todavía no termina The Raccoon City Incident, pero en ese proyecto estoy un poco atascado, surgió esta idea para librar mis ideas, intentare seguir con los dos hilos en un determinado tiempo cada uno para no dejar el otro tema de lado. Espero tener una mejor narración, si no es así avísenme se lo agradecería mucho.

Prólogo:
Han pasado cinco largos años, todavía recuerdo esas malas experiencias de Raccoon City, el día 25 de Septiembre de 1998 se infesto del virus T por culpa de Umbrella. Para la madrugada del 1 de Octubre del mismo año, el gobierno puso en marcha una operación llamada Misión código: XX, esta consistía en que la ciudad sería destruida por un único misil portando una ojiva nuclear, se estima que el número de fallecidos supera los 100,000. En lo que quedaba de la ciudad y sus alrededores, se realizo una busqueda de supervivientes y una investigación de residuos biologicos. A finales de Febrero del 2000, la búsqueda concluyo sin encontrarse surpervivientes, en cambio si hubo pequeños rastros activos del virus T y G. La ruinas de Raccoon City y veinte kilometros a la redonda fueron declarados posibles zonas de riesgo biologico que se convirtieron en una amenaza altamente clasificada, aunque solo el área podía ser visitada por el Gobierno de Estados Unidos y por la Corporación Umbrella. La zona quedo aislada del mundo y se creo una torre de investigación que se utiliza para experimentos y ensayos y que mantiene una estrecha vigilancia de cualquier intruso o amenaza de riesgo biológico.

En Raccoon City era un policía de la unidad S.P.F. que era similar a los S.T.A.R.S. ahora soy Sargento en las fuerzas especiales de la Armada de los Estados Unidos. Pertenezco al Equipo SEAL Dos este se encarga de las misiones en Europa. El capitán Franks, un hombre caucásico de buen estado físico, estaba reuniendo a los escuadrones Alpha y Bravo, para introducirnos en una misión en Inglaterra.

-Han ocurrido unos extraños sucesos en una población de Inglaterra, los mandamos para que investigan la zona. El Sargento Evan McLeod tiene experiencia en algo similar, el sabe que hacer.- Dijo el capitán mientras avanzábamos por el cuartel militar de Little Creek.

Nuestra misión era en cuarenta y ocho horas, teníamos bastante tiempo para prepararnos. El Sargento Johnston del escuadrón Alpha, estuvo conversando conmigo a cerca de la misión. Nadie tenía idea, pero yo sentía algo malo, algo que ya he sentido antes, espero que no sea lo que pienso.
« Última modificación: 16 de Noviembre de 2011, 06:06:26 por HeartSekeer » En línea



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« Respuesta #1 en: 12 de Noviembre de 2011, 05:54:59 »

Capítulo 1: Pesadilla
Me encuentro caminando por los alrededores de Ravenville, un pueblo pesquero donde nací, un anciano me pregunto hacia donde me dirigía, yo le conteste que hacia el muelle. Después de un rato camine hacía el mar, subí a una lancha pesquera que iba siendo dirigida por uno de los pesqueros que siempre se encontraban por ahí.

-¿Vas a pescar Jack?- Me pregunto el hombre tomando una caña de pescar.

-Por supuesto, debo de comer algo y se me antojo un rico pescado empanizado.- Le conteste saltando a la lancha.

El hombre encendió el motor y avanzamos hacia el mar, llegamos a la zona que en mi pueblo le conocemos como el <<lugar maravilloso>>, porque en el se encontraban grupos abundantes de peces que eran de un buen tamaño. Prepare mi caña, al mismo tiempo que el hombre calvo de piel morena preparaba la suya. Finalmente atrape uno que se oponía, pero al final sucumbió ante mi fuerza, cuando lo saque del agua, tenía un mal aspecto, ojos rojos, piel grisacea con heridas que aun sangraban y sin una aleta. Cuando me di la vuelta para enseñárselo a mi compañero, me percate que ya no estaba, ni el, ni el pez; todo tenía mala pinta. De pronto el cielo de un bello tono azul, paso a un tono oscuro, las nubes blancas se hicieron rojas, comenzo a llover, y era sangre.

-Esto no esta pasando, no otra vez.- Me dije a mi mismo muy preocupado.

Di la vuelta en el bote, llegue a tierra y todos de humanos se transformaron a zombies siniestros, corrí muy asustado hacía mi choza, pero estaba destruida. El anciano amistoso que encontré estaba tendido en el suelo, debajo suyo un charco de sangre, inesperadamente se levanto convertido en un muerto viviente que intento asesinarme; corrí lo más lejos que pude siendo perseguido por los lentos enemigos, pero no estaba a salvo, de entre las palmeras una pitón gigante salió para devorarme, del cielo un rayo impactó en la cabeza de la pitón, matándola instantáneamente. Una criatura salió y me empujo con tanta fuerza que caí el mar, afortunadamente ellos no podían nadar, busque de pronto un parte para salir, pero un tentaculo emergió del agua arrastrandome. Era un calamar zombie, pero unos tiburones también zombies lo atacaron permitiendome huir de el, ellos solo lo atacaron para que me soltara e intentaron devorarme, nade lo más rápido posible a la orilla, salí con vida.

-¡Maldita sea Umbrella, me las pagará!- Exclame muy molesto saliendo muy agotado del mar de sangre.

Corrí nuevamente hacía el bosque de palmeras, donde aparecierón Evan, Rebecca, Marie, Sam y Steve, perseguidos por otra pitón gigante, no tuvieron suerte y esa bestia devoro a Steve y Sam. El resto seguimos corriendo donde había una cueva, ahí estabamos a salvo, pero unos murcielagos gigantes volaron hacia nosotros llevándose a mis compañeros, huyendo encontre el cadáver de calcinado de Keith sobre un auto, el mismo sobre el que cayo en Raccoon City. De pronto cayeron los cadáveres de Rebecca, Evan y Marie, tenían arañazos y mordidas, a Evan le faltaba una mano; una criatura monstrusa salió detrás de mi, tenia la piel con un tono entre blanco y gris, el corazón fuera del pecho y una mano con garras, la cual me impalo hasta que morí.

Desperta, afortunadamente era solo un sueño. Revise las llamadas de mi telefono, solo tenía dos una era del lider de la organización que me encomendo viajar a tierras britanicas para detener a William Fairbrass, un cientifico que ahora es presidente de la Corporación Umbrella Inglaterra. La otra de Steve McLeod, un viejo amigo, me ayuda con esta misión, nunca he visitado ese lugar, solo Steve y sus hermanos se han quedado ahí nueve años. Un Steve de ahora 30 años, ha estado comunicandose con su hermano menor Evan, quien dijo ser Sargento de la Us Navy SEAL’s ambos nos sentimos orgullosos de el pero me gubiera hustado que se uniera a la organización.

Nos dijeron que en Inglaterra nos esperaba un contacto que nos brindaria armas, lo podiamos encontrar facilmente, porque nos estaría esperando en el aeropuerto de Londres con una playera que tenia el mensaje “Morir no es una opción para ustedes, sigan adelante”, lema que Craig Roberts diría alguna vez, antes de su muerte a manos de un mercenario de Umbrella. Cuando Steve ya se había preparado para visitar el país natal de su hermano menor, alguien me detuvo, era el lider diciendome que tuvieramos mucho cuidado, tambien nos dijo que los laboratorios estaba cerca de la ciudad de Londres, pero más cerca de un pueblo con aspecto de ciudad. Finalmente salimos del edificio con un compañero quien nos llevaría al aeropuerto.

-Londres, ciudad en la que Evan nació.- Dijo Steve entrando al auto.

-Explicame eso, aun no entiendo como es que todos nacieron en lugares distintos.- Le comente, cerrando la puerta del auto.

-Nací en San Diego, para cuando Keith iba a nacer, fuimos a Vancouver de vacaciones y finalmente cuando Evan nació estabamos en Londres de vacaciones, cada uno naciendo el mismo mes pero dejando tres años de ventaja al otro.- Me contesto Steve sacando unas fotos, las cuales mostro.

Llegamos al aeropuerto de Nueva York, donde esperamos media hora para abordar el avión que nos transportaría al Reino Unido. Steve parecía muy emocionado de volver a Europa, pero yo no le di importancia al viaje, solamente me mantenía con seriedad porque esta misión era para encontrar pruebas contra Umbrella, también era una misión para abacar con ese maldito de Fairbrass. Sabiamos los riegos que presentaba las creaciones del ahora presidente de la Umbrella inglesa, pero podemos si trabajamos en equipo, aunque estaríamos cómodos si Evan nos ayudará, debido a que el acabo con todos esos bastardos mutantes. Cuando abordamos el avión solo pensabamos en dos cosas, esperar que el informante no haya muerto y encontrar a William Fairbras. Durante el viaje aéreo algo extraño comenzó a ocurrir.
« Última modificación: 14 de Noviembre de 2011, 03:31:56 por HeartSekeer » En línea



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« Respuesta #2 en: 12 de Noviembre de 2011, 09:15:11 »

Uno de los dirigentes de Umbrella me dio una misión, tanto ellos como nosotros sabíamos que varías personas intentarían cazar a los lideres. Tuve contacto con Fairbrass antes de venir a Nueva York, me dijo que debía evitar que los enemigos llegaran a Inglaterra; por supuesto me dio las herramientas necesarías para este trabajo, una Glock 17 y sus respectivas municiones, una par de suministros T.

Subí a un taxi local, seguí al auto color marrón al que subieron los dos sospechosos. Cuando llegaron al aeropuerto, sigilosamente iba detrás de ellos, en las sombras. Subí antes al avión, infecte las bebidas de los asientos de primera clase, todo marchaba bien.

-Fairbrass, aquí Cole. La mision esta completa, si esos malditos ya sobrevivieron a Raccoon City, no lo haran aquí.- Le mencione al presidente de la Umbrella británica por un radio.

-Bien muchacho sal de ahí, no olvides una cosa, si alguien te ve, asesinalo.- Me contesto William Fairbrass por el radio.

Salí como me dijo Fairbrass; ya todo estaba completo, tenía que esperar a que todos abordaran. Era muy simple, los ricachines pedirían sus bebidas, se inmediato se infectarían con el virus T, de ahí infectarían al resto. Incluyendo a McLeod y West. Inmediatamente salí del aeropuerto para dirigirme a la Umbrella local, debía informar a todos ahí. Fui a la Estatua de la Libertad, ahí hay uno de los pasajes a los laboratorios locales. Entre sin problemas, pero todo estaba desierto y destruido.

-¿Hola? ¿Hay alguien?- Pregunte gritando mientras caminaba por los estrechos pasillos desordenados.

No parecia que alguien estuviera ahí, de pronto escuche varios gritos muy desgarrantes. Corrí a ver que era, un B.O.W escapo. Estaba asesinando a todos, era un Licker, era rojo, tenía grandes garras, caminaba en cuatro patas y tenía algo perturbador, el cerebro. Ese cerebro lo tenía afura de su cabeza, de pronto saco su lengua y me tomo por el pie, sabía que iba a morir si no hacía algo pronto. Saque mi Glock 17 y dispare ante ese ser, pero me arrastro, dispare a su  lengua y me solto.

-Demonios, tengo que salir de aquí.- Dije a la ves que corría por el pasillo lleno de cadáveres que caían uno por uno del techo.

Me sentí preso del pánico, otros Tyrants escaparon de sus recintos. El Proto-Tyrant y el Tyrant-002 me siguieron pero no había salida, me escondí, pero el Tyrant-002 me atrapo con sus garras; un cientifico apareció.

-Umbrella me traicionó y ahora lo pagara. Grita todo lo que quieras, nadie te salvara, estos Tyrants me ayudan.- Grito el hombre empuñando un control.

Ese control, hacía que los Tyrants siguieran sus ordenes, si destruía ese aparato moriría, pero no solo. Los Tyrants solo tienen sed de sangre, quieren matar, apunte la Glock 17 hacia el controlador, le di en el blanco. De pronto los Tyrants se alteraron, el Proto-Tyrant se me acerco, el Tyrant-002 ataco al cientifico, le impalo sus garras y lo arrojo por los aires. El Licker volvió, y salto sobre mi, ya no tenía nada que hacer, sabía que iba a morir, me comenzaron a atacar rápidamente.
« Última modificación: 13 de Noviembre de 2011, 06:43:07 por HeartSekeer » En línea



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« Respuesta #3 en: 12 de Noviembre de 2011, 11:33:56 »

Como ya dije en tu otro fic, sabia que te quedarias estancado por culpa de volver al tema de Raccoon City con la infección virica. Te voy a dar un consejo:

- Piensa bien la historia que vas a desarrollar, imagina situaciones nuevas, experimenta y juega con tu imaginación las escenas que quieres y trasladalas a la escritura formando un guión, texto y desde ahí empieza la historia.

En línea

La adversidad me hace ser mas fuerte pero no mas debil que mi enemigo.
 

Visita y comenta Resident Evil:Three R en este link:

 http://www.residentevilcenter.net/foro/index.php?topic=5178.0
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« Respuesta #4 en: 13 de Noviembre de 2011, 06:55:17 »

Capítulo 2: Preparación
Son las seis de la mañana, solo han pasado cuarenta horas desde que nos informaron sobre nuestra misión. Muchos parecian anciosos, pero yo todavía tendo esa procupación, no dejo de pensar que será similar a Raccoon City, no, no puede serlo. El Sargento Simon Johnston estuvo buscando unos <<juguetitos>> para nosotros.

-McLeod, se que tienes una puntería excepcional. Pero no puedes andar por ahí con dos armas.- Me dijo el Sargento tomando una M1014.

-No, Johnston, solo me limitare mis armas preferidas.- Le conteste rechazando la escopeta.

El dirigente del escuadron Alpha se molesto un poco, pero no le dí importancia al asunto. El debe saber que no quiero más armas, porque resultan una carga para mi. Por otra parte el capitán Franks me entrego un mapa del pueblo en los que estan ocurriendo sucesos extraños, al parecer eran actos caníbales. Aun me pregunto porque nos envían a nosotros si el Gobierno del Reino Unido debe hacerse cargo, tambien estaban los Rangers o la Delta Force para esta trabajillo; ahora eso ya no importa, solo se que dos escuadrones dependen de mi. Seguro es otro brote viral.

-Johnston, ven.- Le dije al Sargento.

El hombre caucásico de buena condición fisica se acerco, todavía portaba la Benelli M4 Super 90, tomo uno de los asientos mientras me preguntaba que pasaba. Le hice entrega del mapa de Brogdale, mientras sostenía su escopeta que el en manos cargaba anteriormente.

-Creo que en la aldea de Brogdale hay un brote viral, no estoy seguro, pero aun así lo presiento.- Le comente al Sargento.

-¿Cómo lo sabes?- Pregunto.

-Hace tiempo, en Raccoon City ocurrieron actos caníbales, en Mayo de 1998 fueron en las montañas Arklay, hasta en Julio se investigo el caso mandándose a los S.T.A.R.S, después en Septiembre ocurrió los mismo pero esta vez en la ciudad, eran personas muertas que se alimentaban de cualquier ser vivo. Sentía algo raro, algo que volvi a sentir desde hace dos días, cuando el capitán Franks dijo que tenía experiencia en casos similares.- Le respondí, pero no parecía preocupado.

Y porque iba a estarlo, el no sabía de que le hablaba. Finalmente acepte el arma que me ofreció antes, aunque no estaba seguro si debía usarla hasta que volvieron a mi mente los recuerdos de la ciudad perdida, Raccoon City. De pronto pense que si me volvía a cruzar con una B.O.W tenía que agradecer a Johnston, ya que esos seres mutantes no son faciles de matar, y menos ahora que seguramente Umbrella ya los mejoro.

-SEAL’s, deben alistarse, viajaran en un C-130 Hercules, al llegar, dos helicópteros UH-60 Black Hawk los estarán esperando para llevarlos a su destino.- Ordeno el capitán Franks.

Todos avanzamos hacía la armería, no había nadie porque todos estaban en la sala principal planeando sus futuras misiones. Camine hacía los casilleros, localice el mio y saque la Desert Eagle, más aparte el uniforme, municiones y equipo táctico. Descolgue la M4A1 de la puerta del casillero y la coloque junto con lo demás; al ponerme el uniforme en los vestidores, enfunde mi Desert Eagle, atore la Benelli M4 Super 90 a mi espalda y en manos tome la carabina, ya estaba preparado al igual que el resto.









Al parecer Johnston y yo, eramos los únicos con uniformes diferentes al resto de nuestros escuadrones, los integrantes del Alpha portaban sombreros y tenían el rostro pintado, mis compañeros de escuadron portaban casco con viseras articuladas y pasamontañas. Todos abandonamos el lugar y nos dirigimos al avión, solo era custión de horas. Subiendo todos, la compuerta se cerro, muchos de los compañeros conversaban con los demás, yo solo me limite a observar por las ventanillas.



Tres horas de viaje, nada mal. Ahora vamos por el Océano Pacifico, me pregunto si Steve todavía esta en Estados Unidos, pero yo creo que no, volví a observar el mapa, pero no hay mucho que decir, Brogdale es un poblado pequeño de Inglaterra. Pero aun así, debo mantenerme alerta, no puedo permitir que estos soldados mueran como toda esa gente en Raccoon City.

-Sargento Evan, no se duerma.- Dijo uno de los soldados de mi escuadron.

-Creeme, odio viajar en avión.- Le conteste al soldado.

Tome una de las botellas de agua, la abrí y comenze a beber de ella. Volvi a ver por la ventanilla pero ahora el agua se veía roja, como si fuera un mar de sangre. Rápidamente me talle los ojos, que bueno, solo era producto de mi imaginación.

-¿Evan te sientes bien?- Pregunto el Sargento Johnston.

-No lo creo Simon, me siento algo mareado.- Respondí.

Todos me aconsejaron descansar, y lo hice, me acomode en el asiento y me recargue, de pronto caí en sueño. Cuando desperté, el avión ya no estaba en movimiento, era muy tarde, estabamos en Europa. Todos se encontraban ahí, sentados. Unos pocos soldados decían que la gran tierra britanica no estaba mal. Estabamos en un cuartel que el ejercito de los Estados Unidos construyo, claro que con el permiso del Gobierno local. Todos contaban conmigo para el reconocimiento del lugar, pero no tenía idea exacta de donde nos encontrabamos, solo viví nueve años en Inglaterra, pero esos nueve años fueron en Londres.

-¿Encantado de volver a sus origenes Sargento McLeod?- Intrigo unos de los soldados.

Le afirme moviendo la cabeza, era un viaje muy largo, pero que más daba. Saque uno de los alimentos preparados y lo consumí, el piloto del avión era amigo de Johnson, este conversaba a cerca de que me pasaba, pero ninguno sabía que era exactamente lo que tenía. Deseaba con tantas ganas que no se repitiera lo que paso en Raccoon City, pero desearlo no significa que pase. Revise mis bolsillos y encontré un recado.

-“Hola Evan, me da gusto que al fin pertenezcas a los SEAL’s, Steve ya me conto lo que paso en Raccoon City, no sabes como hubiera querido estar en lugar de Keith, pero querer no significa que pase; Steve, tu tio y yo, cooperamos para regalarte una Desert Eagle, sabemos que no es un arma que se ve a diario en el ejercito, pero el capitán Franks nos autorizo. Adiós Evan, que tengas mucha suerte. Firma tu padre.”- Lo dije mientras leía.

El capitán Franks nunca me había entregado el recado, solo me dio la pistola sin decir alguna palabra. Creí que  me era por un merito militar o algo parecido, ahora que lo pienso, Franks se ha comportado muy raro últimamente.
« Última modificación: 13 de Noviembre de 2011, 07:04:26 por HeartSekeer » En línea



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« Respuesta #5 en: 16 de Noviembre de 2011, 05:44:18 »

Capítulo 3: Muerte en el aire
Al abordar el avión, nos sentamos en los comodos sillones de segunda fila que este transporte brinda; era mi primer viaje aéreo por lo que no supe que hacer para no sentir esa extraña sensación. Tras el paso de los minutos más personas entraban al vehículo, ya estaba casi llena nuestra fila; Steve pidió agua, pero uno de los refinados de primera fila también la ordeno siendo a este ultimo a quien se la entregaran primero. Escuchamos las burlas se esa persona, Steve se molesto mucho, pero tenía que tranquilizarse de lo contrario nos expulsarían del vuelo, nos preguntamos porque la azafata nunca trajo la bebida de Steve.

-Voy a salvar al mundo y no me pueden traer agua. Y además debemos de tratar con sujetos como el.- Susurró Steve muy molesto.

-Tranquilo Steve, algún día tendrá su merecido.- Le conteste susurrando.

Pronto subieron los guardias de seguridad, portaban armas de fuego por lo que debíamos comportarnos debidamente sino queríamos un impacto de bala en la frente. Pronto note una insignia muy familiar en uno de los guardias vestidos de negro. Temo que algo vayan a atentar contra nosotros, solo si nos reconocen.

-Steve, no te alarmes. Eso sujetos son de Umbrella, hay que tener cuidado.- Le mencione a mi compañero.

Finalmente el vuelo comenzó, pero de pronto escuchamos un grito, seguido de otros. No supimos que había detrás de la cortina que dividía las filas, pero no era problema nuestro, no hasta que fuera lo que fuera pasará hacia acá. Si eran realmente de Umbrella, esos sujetos saben que hacer, de lo contrario debemos arreglar el asunto nosotros mismos.

-¡Ahhh, parecen zombies!- Grito la azafata corriendo por el pasillo del avión.

-Jack, si uno de esos cabrones entra, hay que quitarle las armas a esos sujetos- Sugirió Steve en voz baja.

Ante ese plan, asintí con la cabeza. Ahora estoy más confiado en la lucha contra esos experimentos creados por la malévola Corporación Umbrella, pero no tenemos nada de que preocuparnos, la gente armada que nos  “defendería” puede hacerles frente, en fin, son de Umbrella no creo que no sepan a que se enfrentan. Ellos no dispararon en ningun momento, hasta que un zombie entro a atacar mordiendo a uno de ellos, matandolo instantaneamente.

-¡Todo el mundo atrás! Sabemos como hacer esto.- Dijo Steve tomando el arma del guardia caido.

-Eso no te pertenece.- Dijo el guardia intentando desenfundar su arma.

-Calla, ¿a caso pedi tu opinión?- Comento Steve disparandole tanto al zombie como al guardia.

Tome el arma, y procedí a enfrentar a los zombies que aterrorizaban a la primera fila. Steve se mostro contento al ver al refinado muerto que momentos antes se había burlado de el, Steve no parecía el mismo. En lugar del rostro simpatico, mostraba una risa desquisiada, de pronto comenzo a disparar hacia el frente como si estuviera loco, asesinando a cualquier zombie que se atravesaba en la línea de fuego.

-¡Steve, para ya!- Grite intentando razonar con el.

-Aguafiestas, ¿porqué?- Pregunto Steve.

-Te has cargado al piloto.- Le conteste muy preocupado.

Steve dejo de disparar cuando se le agoto la munición, al menos tenía solución para esto. Poco antes del brote viral de Raccoon City, practique la aviación, sabía todo, excepto aterrizar y era algo que me preocupaba bastante. Le ordene a Steve vigilar el pasillo y regreso hacía donde estaban nuestros asientos a pesar de los metro, oí todo clara y perfectamente.

-Por ahora están a salvo, mi colega Jack West, se esta encargando de pilotar este avión. Así que si nos estrellamos, saben a quien patearle el culo.- Dijo Steve con un tono bromista.

No me molesto el comentario de Steve, aunque un poco si. No estaba seguro si podría aterrizar el avión sin hacer daño a alguien, pero tenía que intentar. Probé establecer comunicación con la Torre de Control del aeropuerto de Inglaterra sin recibir señal, lo intente nuevamente, esta vez con respuesta.

-Aquí SJ-009 pidiendo pista de aterrizaje, repito SJ-009 pidiendo pista de aterrizaje.- Hable por la radio.

-Aquí Torre de Control, permitiendo pista de aterrizaje.- Contestaron del aeropuerto.

Pronto llegaría nuestra misión, matar a Fairbrass para evitar que ponga en marcha su plan, de inmediato recorde varías fraces de los compañeros antiguos, Rebecca dijo que nunca me dejara llevar por la situación; Evan menciono que siempre se debe hacer lo correcto, incluso si eso indica sacrificarse o desobedecer para el bien de los demás.

-¡Sujetense de donde puedan, este cabronazo va a aterrizar!- Grito Steve al sentir los movimientos descendentes del avión.

Aterrice sin problemas, pero dañé un objeto que se encontraba a mitad de la pista de aterrizaje. Pude frenar antes de chocar contra un muro de contención; desde la cabina de pilotaje observaba como pasaban una escalera móvil. Retrocedí y abrí la puerta, entraron varías personas. Pronto nos evacuaron y salimos del aeropuerto sin problemas. Solo queda registrarnos en un hotel para ir a cazar a los miembros de Umbrella, por ahora hay que disfrutar del silencio que sigue a la victoria. A pesar de ser noche, todavía se escuchaba el ruido de los automóviles; no encontramos al contacto, pero seguiremos buscándolo.
« Última modificación: 16 de Noviembre de 2011, 06:39:32 por HeartSekeer » En línea



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« Respuesta #6 en: 21 de Noviembre de 2011, 05:47:35 »

Capítulo 4: Repercusiones
Siempre es sorprendente mirar a alguien herido y mucho más por arañazos tan graves. El cuartel general mando a 12 soldados para el reconocimiento del lugar, solo cuatro regresaron. Cabo Kirk Davidson, piloto novato regreso totalmente sano; Sargento Jeff Smith, tuvo un rasguño leve; Soldado de Primera Brandon Sanderson, herido de gravedad, múltiples arañazos y mordiscos; y, finalmente, Teniente Andrew Martinez, sano igualmente. Este fue el resultado del reconocimiento del escuadrón Echo, Smith, Davidson y Martínez estaban muy preocupados por su compañero, quien al parecer estaba teniendo convulsiones.

-¿Qué demonios ocurrió allí Teniente?- Pregunte con mucha intriga.

-Eran mi responsabilidad, y los abandone, esos hombres murieron por mi cobardía.- Dijo el Teniente muy preocupado y arrepentido.

-¡Adelante, diga!- Le comente con un tono algo molesto.

-Esas cosas no se morían, le metía una bala en el cuerpo y se levantaba a pesar de dispararles, mordieron a los demás y créeme no puedes ver a la gente morir así.- Contesto el hombre con la misma preocupación.

Una extraña sensación recorrió mi cuerpo repentinamente. ¿Otro brote viral? No puede ser, por mucho tiempo creí que Umbrella no sería capaz de repetir lo ocurrido en Raccoon City, mucho menos en un pueblo como Brogdale. Al ver a un herido Sanderson, pienso que un poblado no solo tendría a esas personas como zombies, creo que el gran farmaceutico libero a esas criaturas por ahí sabiendo que pronto iríamos de una manera u otra, ¿pero cómo? A menos que tuvieran algún informante que supiera de esta misión, porque tanto sus laboratorios como el cuartel están bajo tierra, donde no es posible entrar sin saber donde se encuentran las dos únicas entradas.

-¿Qué crees que haya pasado?- Preguntó el Sargento Johnston afilando su cuchillo.

-No lo sé, pero si es lo que ya ocurrió hace tiempo, rodaran las cabezas de los culpables.- Respondí sacando un par de radios de una mochila amarilla.

De pronto muchos quejidos comienzan a oírse, sin duda es Sanderson. Varios medicos van corriendo hacia la habitación donde el herido se encuentra, con las palabras que el Teniente menciono, deduje que jamás había perdido hombres en una batalla, y en esta es traumante ver como asesinan sin piedad. Esos zombies pronto se moverán de Brogdale en busca de más seres vivos de los cuales alimentarse, ¿nunca se detienen? Si me vuelvo a encontrar con la Corporación Umbrella, no tendré piedad con alguno de sus miembros, los acabare sin dudarlo. Sentía las ganas de buscar algo, sabía que por más que esa población estuviera repleta de zombies, tendría que encontrar sobrevivientes.

-Todos alístense, iremos a Brogdale.- Comente con una voz autoritaria.

Al terminar de prepararnos, todos avanzamos hacia los helipuertos y subimos a nuestro respectivo helicóptero. Sorprendentemente Kirk y Andrew se disiparon cada uno hacía los Black Hawk a pesar de los traumantes momentos que vivieron hace rato, en el Alpha subió Davidson, mientras que en el nuestro el Teniente Andrew nos acompaño.

-Espero que sepas lo que haces Sargento, no podemos arriesgarlos a ellos también.- Dijo Martínez entre susurros.

-No permitiré que alguien más muera, no de nuevo.-  Le conteste.

-Abran las compuertas.- El piloto dijo por el comunicador.

-Bien, todos sujétense.- Les ordene.

-Treinta minutos para nuestro destino.- Exclamo el piloto.

Al fin emprendimos el vuelo, dejamos atrás al cuartel general. Ahora tengo que enfocarme en la misión, el escuadrón Alpha aterrizará en el bosque cerca de la laguna al oeste de Brogdale, mientras nosotros aterrizaremos al norte en una parte despejada. En este helicóptero viajamos nueve personas, los pilotos Edward Gates y Charles Dickinson, de tripulantes Gregory Turner, Antony Caballero, Josh Lombardo, Frank Parker, Corey White, el Teniente Martinez y yo. De pronto me puse a descansar avisando al piloto cuando faltasen diez minutos.

-¿Crees que puedes evitar el futuro?- Pregunto una voz misteriosa.

-¿Pero qué?- Pregunte levantándome del suelo.

-Mira a tu alrededor, toda esa gente que intentaste salvar esta muerta y pronto te unieras a ellos.- Siguió hablando la silueta.

Comencé a observar hacia los lados, Steve, Jack, Marie, Sam y todos mis compañeros estaban tendidos en el suelo con heridas de bala. Al verlos muertos me llene de tristeza y me tire de rodillas, de pronto me llene de ira y me levante para atacar al responsable.

-Tu serás quien muera.- Dije desenfundando la Desert Eagle.

Dispare, pero erre porque se movió muy rápido, apareció enfrente de mí y me golpeo apenas, pero con tanta fuerza que caí tres metros desde mi posición anterior. Mi arma cayó cerca, pero una mano esquelética emergió llevándosela a las profundidades.

-No puedes evitar lo inevitable.- Contesto. –Pero creo que se me olvida otra persona importante.-

Chasqueo los dedos y otras personas encapuchadas caminaban hacia el arrastrando a alguien, al parecer el primero era el líder. Y este ordeno que la arrojaran hacia mí, no la reconocí hasta que cayó a mi lado, era el cadáver de Rebecca.

-¡Pagarás por lo que has hecho te matare!- Exclame muy furioso.

-No me hagas enojar, ambos se verían bien, si tú murieras.- Dijo.

Me levante nuevamente del suelo y lo golpee en la cara sacudiéndole la capucha. Franks, no podía ser el. Al golpearlo otra vez, sus secuaces me tomaron de los brazos, cada quien de uno. Franks se toco el area lastimada y saco una Beretta M9.

-Algo que quieras decir antes de morir.- Menciono esta vez.

-Si, si la tengo, eres un hijo de puta.- Le conteste muy molesto.

Frank disparo su arma apuntando hacia mi rostro, vi lentamente como la bala iba a estallar en mi cara. Pronto desperté, era un mal suelo; cuando voltea a los lados todos estaban dormidos, aunque fuese un viaje corto, todos estaban exhaustos.

-Bien Sargento, diez minutos.- Dijo el piloto Gates.

-Aquí Black Hawk Bravo. Diez minutos para aterrizar cambio.- Mencione por el comunicador.

-Aquí Black Hawk Alpha, estamos llegando al bosque, cruzaremos el lago, cambio y fuera.- Respondió Johnston por el aparato.

Ahora solo faltaba llegar al area de aterrizaje, poco a poco el resto de los acompañante se despertaban. Solo se oían sus bostezos alargados y pausados, aunque era gracioso ver como habrían sus bocas como leones, me resistí a reírme. De pronto algo estallo con un volumen algo bajo.

-¡Nos caemos!- Exclamo Dickinson sujetandose fuerte del asiento.

Todos nos sujetamos con mucha fuerza de los asientos, pero la fuerza del viento hizo de las suyas mandando a Turner por los aires debido a que estaba más cerca de la puerta que estaba abierta y era el que menos se sostenía, todo pasaba rápidamente, el helicóptero de pronto cayó en picada y perdí la conciencia. Antes de desmayarme se escucharon voces interrumpidas por la estática, sin duda era el Sargento del escuadrón Alpha.
« Última modificación: 21 de Noviembre de 2011, 05:59:17 por HeartSekeer » En línea



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