Que cada quien crea en lo que quiera creer, pero hablamos de tres o cuatro mortales que, por más talentosos que sean, por más fuentes ultrasecretas, y por más buenas intensiones que tengan, la realidad palpable es que llevan años luchando por reconstruir un juego que Capcom (con un equipo muchísimo mayor y trabajando a jornada completa) dejó por la mitad (por bastante menos que la mitad en realidad), y que les llevará otros años más terminar, porque como se sospechaba y como se ha visto al final el juego era imposible de completar en su formato de origen, razón por la cual tuvieron que trasladar todo a un engine propio.
Behind the Mask en este momento es como la nada misma, lo mejor que se puede hacer es no esperar nada de él. Si dentro de unos años más terminan el 1.5 e IGAS aún tiene ganas de dedicar media década más de trabajo a otro fan-project totalmente ad-honorem para compartir con una comunidad que incluso ellos mismos han reconocido que no lo merece, bueno, recién ahí tendría sentido ilusionarse con Behind the Mask.
De momento es sólo un proyecto en standby, y al parecer congelado desde 2014, que viene detrás de otro proyecto que lleva el cartel de "When it's done" colgado desde 2012, así que aunque nadie haya dicho que está cancelado pues es prácticamente lo mismo que si lo estuviera. No se trata de atacar a nadie ni de desmerecer el trabajo que hacen, sino simplemente de sincerarse con la realidad. Al final presentar un proyecto tan ambicioso cuando todo lo que hay era poco más que un par de habitaciones y un personaje caminando sólo perjudica a la credibilidad de ellos y termina haciendo que la gente se entusiasme demasiado temprano con proyectos que, si es que al final salen, los terminarán jugando sus nietos.