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En algún lugar de Canadá, Claire Redfield pilota un
helicóptero de la Corporación Umbrella con creciente confianza. Las
nevadas montañas Rocky se encuentran bajo sus pies, Claire se
dirige hacia lo que ella espera sea un refugio.
Junto a ella, Kmart estaba leyendo el diario¹.
Claire miró la foto de Chris. No tenia ni idea de si todavía
estaría con vida, pero ahora tenia algo mejor que un puñado de vehículos
terrestres. Quizás ahora podría encontrarlo.
Echando un vistazo atrás, vio a Dorian, Joel y el resto de los
niños dormidos, exhaustos por la terrible experiencia que habían vivido.
Claire pensó en todos aquellos que habían muerto. La muerte de
Carlos no había sido culpa de Alice. Si no hubiese sido por ella, todos habrían
muerto en el motel Desert Trail², y si no fuese por ella no estarían en un
helicóptero de camino a Arcadia.

Por primera vez en mucho tiempo Claire Redfield tenia esperanza.
En Baltimore, Maureen subió a toda velocidad la escalera
mecánica que llevaba al lugar donde estaba Jill fumando un cigarro. Después de
ser la mas reacia a seguir el plan de Jill de organización y toma del centro de
convenciones, se convirtió en uno de los instigadores de los supervivientes,
programando y organizando el inventario, y en general siendo uno de los miembros
más útiles de esta nueva sociedad formada por Jill durante el proceso de
construcción³.
"Jasper dice que viene una furgoneta, parece que con 7
personas."
El ex-policía no hacia buen equipo con otras personas, como el
ya había predecido, así que se encargaba de las labores de centinela, las cuales
ponían sus habilidades en uso. A diferencia de los que habían ocupado su puesto,
el no disparaba a gente en cuanto entraban en el punto de mira, por lo menos a
gente viva.
Zees los derribaba sin problemas, por supuesto.
"De acuerdo, hecha un vistazo a ver que tienen, que están
dispuestos a comerciar, y si necesitan un lugar para quedarse, el procedimiento
habitual."
Maureen, asintió y bajo por las escaleras mecánicas. A cualquier
persona que pasase por allí se le ofrecía una noche gratis, pero después de eso,
tenían que contribuir con algo, comerciar algo, o darse la vuelta gentilmente.
Era duro pero no tan duro como solía ser y necesario para la supervivencia. Era
tan claro como el mediodía- el cual vio juzgando por la altura del sol en el
cielo atravesando las grandes ventanas-
Jill se dirigió a una de las pequeñas salas de conferencias,
donde Andre se encontraba jugando con la radio.
"Algo?", ella pregunto, de la misma forma que lo hacia cada día.
Agitando su cabeza, Andre dijo, "Nada," de la misma forma que lo
hacia cada día. "Pero seguiré intentándolo, nunca se sabe".
Jill sonrió, era una sonrisa real, algo que solía hacer más a
menudo en los últimos días. "Lo se, encontraremos mas gente, estoy segura de
ello".
En realidad, no estaba segura de ello. No había tenido noticias
de Carlos, Alice, L.J o cualquier otra persona. Por todo lo que sabia, estaban
muertos. Por todo lo que sabia, estas 100 personas en Baltimore eran las únicas
que quedaban.
Pero no, una furgoneta estaba viniendo. Eso significaba más
gente, eso significaba que todavía había esperanza.
Jill abandonó la sala de conferencias para continuar con la
siguiente tarea. Tenía trabajo que hacer.
Albert Wesker estaba sentado al frente de la mesa de la sala de
conferencias en el cuartel general de Umbrella en Japon. Rodeándolo en la mesa
se encontraban hologramas del resto de los miembros del comité.
La ausencia del doctor Sam Isaacs era llamativa, como su teórico
reemplazo se encontraba Alexander Slater.

Ajustando sus gafas de sol, Wesker dijo al resto, " Todos los
intentos de contacto con el complejo Norte Americano continúan fallando."
El holograma de Colin Wainwright produjo un chasquido.
"Cuanto tiempo llevan sin conexión?."
"72 horas. Debemos considerarlos perdidos. Pero nuestro plan se
mantiene intacto. Toda la información ha sido transferida a esta instalación, y
la investigación continuara bajo mi supervisión personal.".
En retrospectiva, debería haber hecho eso desde el principio.
Wesker asumió que Isaacs seria racional, una persona inteligente. Ahora se daba
cuenta de que Isaacs solo parecía racional en comparación con su predecesor,
Timothy Cain. De todas formas, mientras Isaacs carecía de la incapacidad
fundamental de Cain para pensar un plan, lo compensaba de sobrada manera con su
ambición personal. Cain era leal a la compañía pero espectacularmente
incompetente, por el contrario, Isaacs era extremadamente competente pero solo
leal a si mismo. Wesker esperaba que Slater no tuviese ninguno de esos defectos,
pero eso parecía un problema muerto.
Wesker continuo: " Espero resultados en un mes, dos como ma-"
"Oh, no tendréis que esperar tanto, chicos."
Wesker frunció el ceño. Esa voz no pertenecía a ninguno de los
miembros del comité - quienes, por otro lado, se sentían tan confusos como el.
Entonces un holograma apareció en el asiento que perteneció a
Isaacs y que se suponía ocupaba Slater.
La imagen era la de Alice Abernathy.
De alguna manera Wesker supo que esa imagen correspondía con el
proyecto original Alice. Parece que Issacs estaba en lo correcto cuando decía
que con un 62% de acierto correspondía con el proyecto original.
Desafortunadamente parece que Isaacs había sobreestimado su poder.
Alice estaba sonriendo. "Lo veis, voy a por vosotros y voy a
llevar unos cuantos amigos"
Ella miro hacia la larga pantalla situada en la pared norte.
Wseker siguió su mirada.
La pantalla se ilumino con Alice sentada en una silla en un
laboratorio destrozado. Detrás de ella se encontraba otra mujer idéntica a ella.
Detrás de ellas se encontraban docenas de tanques todos
albergando clones de Alice.
Cientos.
La autorización de Wesker era solo para crear 100 clones de
Alice. 87 de ellos habían fallado, solo tendrían que quedar 13 de ellos.
Por lo que Wesker podía ver, podría haber 1300 clones de Alice,
todos ellos con habilidades mejoradas.
Y ahora, aparentemente bajo el control del sujeto original.
Alice sonrió. " Que tengáis un buen día, chicos".
Su imagen parpadeo.
continuará... |