Yo creo sinceramente que a Resident Evil le falta la muerte de algún protagonista, sobre todo en las últimas entregas. En todos los juegos mueren secundarios pero los antiguos lo hacían en momentos épicos. Kendo, Marvin, Ben, Ada en RE2. Y eso sin contar a los malos, Annette, Irons... No se pueden comparar con el Ricardo Irving o el Ramón Salazar, que por cierto, parecían primos hermanos con la misma discapacidad cerebral.
En RE3 tienes a Brad, Murphy, Mikhail y malos como Nicholai o Nemesis. Excella, en RE5, podría haber hecho mucho más de lo que hizo. Podía haber sido la chica mala, la mano derecha de Wesker, ¡algo más que otro monstruito del juego!
En RE4 mueren los dos policías del principio, que a nosotros eso nos importa bien poco. ¿Quién más? Luis. Y si nos ponemos a pensar, ¿qué ha hecho Luis? Solo pasamos un momento con él defendiendo la casa. No vuelve a aparecer más. Solo en escenas de vídeo y su muerte casi parecía una violación anal por parte de Saddler. No sabía si entristecerme o partirme de risa.
En RE5 mueren un montón de BSAA pero nadie que realmente nos importe. Sinceramente, me sorprendió que Josh sobreviviera. Ya lo veía como una muerte tonta más. Hasta Doug, el piloto del contenido descargable, tenía más personalidad. Y Jill... Su falsa muerte era impensable, no entiendo como alguien llegó a creérselo. ¡Si estaba cantado que iba a estar viva! ¿Cómo iba a matar Capcom a una protagonista en el espacio entre dos juegos sin ni siquiera mostrarlo?
Yo, cada vez que juego a un Resident Evil, no tengo miedo de que muera el protagonista ni su principal compañero. De alguna manera sé que lograran salir vivos de la situación y eso le quita todo el miedo al juego porque parece siempre habrá un final "feliz". Los personajes no las pasa canutas. Avanzan sobre miles de majinis y ganados sin que nada los detenga. No es realista.
Nosotros, con nuestras armas, somos los que dan miedo a los malos, no al revés.
Yo lo único que le pido a Capcom es que si siguen empeñados con el tema de Survival Action, lo hagan como hacen los creadores de Dead Space, el único juego de terror decente desde hace años que sabe mezclar géneros de forma que tengas miedo de cada esquina del escenario.