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Acción por los cuatro
costados
21.12.2011 // 13:54 P.M.
(GMT+1) by
FORTUNA2009
Una lucha,
¿conoces los lugares?
uno
contra cientos, sin descanso, el tiempo limitado
¿un problema?, enemigos ¿ellos vienen hacia ti o
tú vas a por ellos?
Ocho
soldados ,pocas armas, sencillos enemigos y los
más poderosos. Quien logre vivir hasta el final,
será un héroe, el mejor soldado… sino ha muerto
en el intento, hazlo posible...
Análisis
by
Meristation
Ya nos podemos olvidar
un poco más de los Resident Evil clásicos,
concebidos como aterradores survival horror
donde cada bala contaba y las sorpresitas de las
esquinas nos hacían saltar de la silla. Resident
Evil: The Mercenaries es el último ejemplo de
que esta licencia, ahora busca su sitio en los
shooters en tercera persona, en juegos
completamente enfocados en la acción cuya única
relación con las reliquias tradicionales es el
nombre del juego, ambientación y protagonistas.
Pero no nos engañemos, nadie nos ha prometido
nada que no se haya cumplido o nos ha engañado.
Desde que se presentó, The Mercenaries dejó
claro que iba a ser un juego de acción pura,
dividido en misiones, donde las armas fueran las
verdaderamente protagonistas. Y así ha sido,
aunque con un resultado final que, pese a ser
notable, es menos divertido y completo de lo que
muchos esperarían.
Resident Evil The
Mercenaries era otro de esos juegos grandes de
la primera hornada de 3DS, como el omnipresente
The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D, Super
Street Fighter IV: 3D Edition, Dead or Alive:
Dimensions o Steel Diver. Pero como estos dos
últimos, su resultado final ha acabado
desinflándose bastante respecto a las
expectativas, siendo más corto y sencillo de lo
que todos esperábamos, lo que se traduce en una
diversión y apartado técnico mediocre. The
Mercenaries es un juego sólido, un producto
entretenido, duradero incluso, pero estigmas
marcados como la desorbitada repetición en su
mecánica y propuestas, su único modo de juego o
deficiencias gráficas le juegan una mala pasada
que ha acabado por no hacerlo el juego
sobresaliente que los más fans estimaron. Habrá
que seguir esperando hasta Revelations, el
próximo de la portátil y del que se incluye una
demo en este The Mercenaries, y, a decir verdad,
tiene bastante mejor pinta.

Muy fiel a la mecánica
de avanzar y disparar impuesta con Resident Evil
4, The Mercenaries da un paso más allá en el
abandono a la profundidad jugable o dramática y
llega a obviar hasta el argumento para colocar
al jugador ante 30 micro-misiones que resolver
en un tiempo limitado, que nunca sobrepasará los
cinco minutos. Efectivamente, en The Mercenaries
3D, por primera vez, no hay trama. Simplemente
escogemos un personaje, lo equipamos,
personalizamos y lo mandamos a diversas misiones
escogidas de un cuadrante en las que casi
siempre, solo hay que matar y matar lo más
rápido posible, echando un ojo al mapa, a cómo
nos movemos y las diferentes criaturas con las
que nos encontraremos además del zombie
estándar, ese que muere con un disparo de
escopeta, tres balas de pistola o siete de
metralleta.
The Mercenaries 3D
recicla la fórmula jugable y los escenarios de
los últimos dos Resident Evil (los episodios
numerados 4 y 5). Eso sí, nos da esa jugabilidad
de manera portátil, con unas estupendas tres
dimensiones sacando partido de las posibilidades
de la máquina y un modo cooperativo digno de, al
menos, ser probado, pues es de los más
reconfortantes que hemos visto de momento en la
joven plataforma. Y además infinidad de extras,
como 50 logros (medallas), trajes, hasta 8
personajes, armas, habilidades, seis modos de
dificultad. Si algo positivo tenemos que
destacar de este cartucho respecto a cualquier
otro, en su cantidad de contenido descargable,
lo que lo hace rejugable hasta la saciedad. Eso
sí, puede que conseguir todo se nos haga
verdaderamente pesado, pues no se cambia casi en
ninguna misión la exigencia de “limpiar” el
escenario y algunas medallas, por ejemplo,
requieren 50 partidas completas multijugador o
derrotar a 1.000 enemigos. Estas cifras sí que
son para echarse a temblar.
Jill Valentine, Chris y
Claire Redfield, Rebecca Chambers, Barry Burton…
ocho personajes completamente populares de la
franquicia se dan cita en The Mercenaries,
conformando un reparto interesante ya que cada
uno posee unas armas y habilidades de inicio,
aunque podremos personalizarlos a medida que
avancemos y los usemos más y más, obteniendo
puntos de experiencia que invertir en
habilidades, que van desde más velocidad o
cargador, hasta nuevos movimientos, mejor salud,
más suerte con los ítems y munición que
encontremos, rapidez y precisión al apuntar…
Además, habrá un completo arsenal de distintas
armas, todas ellas ya vistas en anteriores
Resident Evil, como la inolvidable escopeta
recortada de Claire en RE 2, o la metralleta
que sacó de la mansión de los horrores a Jill
Valantine en el primer juego. Todas las armas se
obtienen y mejoran con Monedas de Juego de
Nintendo 3DS, es decir, que tendremos que sacar
la consola a pasear u obtenerlas de amigos para
poder ir comprando el armamento. Una idea
bastante buena y diferente, la verdad.
Pese a que su acabado
gráfico presenta algunos errores que veremos
ahora, no cabe duda de que Mercenaries 3D es el
Resident Evil más espectacular que haya llegado
nunca a una consola portátil. Su similitud a
Resident Evil 4 se produce automáticamente en
cuanto le ponemos la vista encima durante unos
segundos. Realmente parece el juego de
PlayStation 2 o incluso la versión de GameCube,
aunque hay algunos defectos que no encontramos
en aquellas ediciones, por lo que mirado al
detalle sí queda por debajo del juego original.
Las animaciones son más toscas y repetitivas,
todos los zombies parecen tener solo tres o
cuatro patrones de movimiento, caída al suelo y
transformación –salvando los más grandes,
peligrosos e infrecuentes, claro-. Las texturas
de los escenarios son algo más pobres, menos
detalladas, al igual que los polígonos empleados
para el diseño de éstos. La visibilidad sí se
mantiene, dando al juego un aspecto muy oscuro y
que no nos dejará jugarlo a plena luz del sol,
por ejemplo, ya que cuesta distinguir elementos
si hay mucha luminosidad donde juguemos.
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