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Jill Valentine
En este archivo se incluye
información general sobre la ex agente de S.T.A.R.S., Jill Valentine,
según los datos recopilados por distintas fuentes. Dicha información
está incompleta y no debería utilizarse como análisis psicológico.
Cuando
se desencadena una crisis, son pocos los soldados que destacan al nivel
de Jill Valentine. Jill es diestra en el manejo de varias armas, así
como una experta en el arte de abrir cerraduras y en la desactivación de
explosivos.
Sus
habilidades la convierten en un miembro valioso para cualquier unidad de
combate.
Al
igual que Chris Redfield, Jill era una agente del equipo Alpha de
S.T.A.R.S. Estuvo implicada en la tragedia en el Complejo de
Investigaciones Arklay (también conocida como el “incidente de la
mansión”). Aunque Jill y Chris trabajaron de forma independiente,
lograron llegar al fondo del caso.
Allí
descubrieron que Barry Burton no era realmente un traidor, sino que
estaba siendo controlado por Albert Wesker, el capitán del equipo Alpha;
que el responsable del brote zombi era el virus T y que Umbrella era
mucho más que una compañía farmacéutica.
Esta
experiencia en el Complejo de Investigaciones Arklay tendría serias
repercusiones en Jill que la acompañarían durante el resto de su vida.
A su
regreso de la mansión, Chris y Jill trataron de informar a las
autoridades de las actividades de Umbrella. A pesar de sus loables
intenciones, no se inició investigación alguna sobre el caso.
Ante la
falta de respuesta, decidieron investigar a Umbrella por su cuenta,
concentrando sus esfuerzos en la sede principal de la compañía, situada
en Europa. Los miembros de S.T.A.R.S. recibieron la misión de proteger
Raccoon City, por lo que Jill decidió quedarse en la ciudad e investigar
el centro de investigaciones de Umbrella antes de viajar a Europa para
encontrarse con Chris.
Esta
decisión la llevó a tomar parte en el incidente de Raccoon City.
Durante
la investigación, algunos roedores del Complejo de Investigaciones
Arklay infectados con el virus T comenzaron a propagar el virus por toda
la ciudad. En poco tiempo, la mayor parte de los habitantes había sido
infectada. Umbrella, responsable del incidente, reaccionó de inmediato.
Se
envió al U.B.C.S, el Servicio de Respuesta a Peligros Biológicos de
Umbrella, para controlar la situación. Además, desplegaron el arma
biológica Nemesis tipo T para eliminar a los miembros de S.T.A.R.S., que
se habían convertido en una amenaza para Umbrella.
Jill
emprendió su huída de Raccoon City, acechada constantemente por Nemesis.
Durante esta misión, conoció a un miembro del equipo U.B.C.S., Carlos
Oliveira.
Este le
aseguró que su equipo había recibido órdenes de rescatar a los
supervivientes de Raccoon City. Creyendo firmemente que este era el
objetivo de su misión, se propuso ayudar a Jill. Aunque esta tenía sus
dudas, la gravedad de la situación había alcanzado tales proporciones
que no tuvo elección.
El
Gobierno de los EE.UU. estaba planeando detener la propagación del virus
mediante el lanzamiento de un misil especial, en la llamada Operación:
Bacillus Terminate. Cuando Jill contrajo el virus T al entrar en
contacto con Nemesis tipo T, perdió toda esperanza de salir con vida.
Afortunadamente, Carlos estaba allí para ayudarla.
Calos
consiguió una cura para la infección del virus T y se la dio a Jill.
Tras recuperarse, ambo consiguieron escapar de Raccoon City.
En
2003, finalizada la Operación: T-A.L.O.S., Jill y Chris se convirtieron
en dos de los once fundadores originales de la BSAA y unieron sus
fuerzas para luchar contra el bioterrorismo y las armas biológicas en
todo el mundo.
Chris y
Jill lograron detener la proliferación de armas biológicas en Asia,
destruyeron laboratorios ilegales en Sudamérica, arrestaron a
traficantes europeos y patrullaron el mundo para erradicar el
bioterrorismo. Aunque jamás consiguieron pruebas convincentes, durante
estas misiones surgió la sospecha de que Umbrella estaba involucrada en
muchos de esos turbios asuntos.
Esas
sospechas se materializaron en la persona del fundador de Umbrella,
Ozwell E. Spencer.
Tras
recibir información sobre el paradero de Spencer, salieron en su
búsqueda pero a quien encontraron fue a su antiguo capitán y gran
enemigo, Albert Wesker.
El
cuerpo arrugado y sin vida de Spencer yacía en el suelo. En vista de las
circunstancias, decidieron arrestar a Wesker.
Aunque
eran dos contra uno y eso debería haberles dado ventaja, descubrieron
que la fuerza y la agilidad de Wesker eran superiores a las de cualquier
ser humano. A pesar de su formación, Jill y Chris no eran rivales para
Wesker.
Justo
cuando su antiguo capitán estaba a punto de acabar con la vida de Chris,
Jill realizó un último sacrificio: embistiendo a Wesker, lo tiró por la
ventana y se precipitó con él al fondo de un acantilado.
Chris
no pudo hacer nada sino ver cómo su compañera caía y encontraba la
muerte.
La BSAA
inició una operación de búsqueda a gran escala, pero el cuerpo de Jil,
así como sus efectos personales, nunca fueron recuperados.
El 23
de noviembre de 2006, Jill Valentine fue declarada oficialmente muerta y
su nombre se sumó a la lista de los miembros de la BSAA fallecidos en
cumplimiento del deber.
Sin
embargo, la historia de Jill no termina aquí.
Ni ella
ni Wesker murieron en aquella ocasión. Herida de gravedad e
inconsciente, Jill sobrevivió gracias a la ayuda de Wesker que, tras
someterla al tratamiento médico correspondiente, la criogenizó. Su plan
consistía en utilizarla como primer conejillo de Indias una vez
finalizado el proyecto Uroboros.
Fue su
forma de cobrarse su venganza.
Afortunadamente para Jill, la suerte estaba de su lado.
El
aparato que controlaba sus constantes vitales detectó ciertas anomalías.
Algo estaba sucediendo en el interior de su cuerpo y Wesker no pudo
evitar saciar su curiosidad. Al investigar el caso, descubrió que una
forma mutante del virus T seguía dentro de ella. Se trataba de un
remanente de la infección que contrajo en Raccoon City.
La cura
que recibió debería haber eliminado todos los agentes víricos de su
organismo pero, en lugar de eso, hizo que el virus permaneciera en su
cuerpo en estado latente. De alguna forma, al pasar un argo periodo de
tiempo criogenizada, el virus se había reactivado.
Poco
después de la reactivación del virus, este desapareció por completo,
aunque dejó algo en su lugar: Wesker descubrió que el cuerpo de Jill
poseía ahora anticuerpos extraordinariamente poderosos.
Asombrosamente, durante todos estos años en los que el virus T había
morado en su cuerpo, Jill había desarrollado un sistema inmunológico
milagroso.
Este
descubrimiento alimentó las ambiciones de Wesker.
El
desarrollo del virus Uroboros, la clave del proyecto Uroboros, era
extremadamente complicado.
El
virus desarrollado a partir de la flor Progenitora había resultado ser
demasiado venenoso como para ser útil, ya que, en vez de favorecer la
evolución humana, únicamente conlleva la muerte.
Wesker
creía que los anticuerpos de Jill podrían reducir la peligrosidad del
virus, por lo que decidió mantenerla con vida para producir los
anticuerpos necesarios para la investigación.
Irónicamente, Jill, la gran detractora de las armas biológicas que había
dedicado su vida a erradicarlas por completo, estaba siendo utilizada
para desarrollar el arma biológica más terrible.
Tras un
largo periodo de investigación y experimentación, Wesker consiguió
perfeccionar el Uroboros. Su participación en el desarrollo del virus
descartó a Jill como cobaya para las pruebas, pues su cuerpo estaba
protegido por anticuerpos puros e inalterados.
No
obstante, Wesker pensó que ya encontraría alguna utilidad para ella en
otro momento.
Durante
la investigación del virus progenitor, se descubrió la existencia de una
nueva sustancia química. Los científicos se refirieron a ella como P30.
Los pacientes que la recibían, no solo adquirían una fuerza sobrehumana,
sino que, además, se volvían extremadamente vulnerables a la
manipulación.
El P30
era el potenciador de rendimiento definitivo.
El
objetivo del proyecto Uroboros era crear una nueva raza de seres
humanos, por lo que el P30 no parecía tener ninguna relevancia. Sin
embargo, se llegó a la conclusión de que podría comercializarse como
producto para conseguir fondos adicionales.
Se
inició una investigación simultánea con Plagas y P30 para crear soldados
perfectos que acataran órdenes sin oponer resistencia. Lamentablemente,
esta última no dio los resultados esperados.
Los
efectos del P30 duraban muy poco tiempo.
El
cuerpo humano metabolizaba y expulsaba el contenido de una inyección de
P30 a gran velocidad, por lo quera necesario volver a administrarlo
frecuentemente, hecho que redujo la viabilidad del producto para
convertirse en un potenciador del rendimiento a largo plazo.
La
única solución consistía en colocarle un dispositivo al sujeto que le
administrara el fármaco continuamente.
Sin
embargo, aunque los efectos del P30 eran breves, seguía siendo una
sustancia potente y eficaz.
Como se
desconocían los efectos de una administración continua, se incorporó un
dispositivo externo en el cuerpo de Jill.
Este iba
acoplado a su pecho y le inyectaba el fármaco de forma continuada.
Carente de voluntad, se convirtió en la sirviente de Excella y Wesker
hasta que Chris y Sheva lograron destruir el dispositivo. |